Lydia está convencida de que los propósitos de Año Nuevo son una tontería. Aun así, la noche del 31 de diciembre, en la fiesta de su mejor amiga Carolina, se ve obligada a escribir sus doce deseos para el 2026.
Convencida de que nada cambiará, abandona la tarea a medias y arroja la lista a la basura. Ajena a la magia del Año Nuevo, sigue con su vida sin percatarse de las pequeñas coincidencias que empiezan a transformarla.
¿Se cumplirán sus doce deseos antes de que el reloj vuelva a marcar la medianoche?